Historia



Reseña histórica  Parroquia y Templo

Antecedentes

Ubicada a 1 km oeste y 50 m norte de la esquina suroeste de la Parroquia La Inmaculada de Heredia, encontramos la Parroquia de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Anteriormente a la Medalla Milagrosa tenemos la Parroquia de la Inmaculada, que fue construida en tiempos coloniales (1718) y que pasa a ser Parroquia en el año 1734.

Antes de dicho año era una filial de Cartago, llamada entonces Parroquia de la Purísima Concepción de Cubujuquí, siendo su primer Párroco el Presbítero Juan de la Cruz Zumbado.

Posteriormente pasan a ser nombradas Parroquias las filiales de El Corazón de Jesús y de Los Ángeles, en 1982 la Medalla Milagrosa se constituye también en Parroquia de la Vicaría antes mencionada.

Primera ermita

Al inicio de la década de los años sesenta del siglo 20, según narra la señora Ana Isabel Villegas, Cubujuquí no era más que una finca cafetalera, que por su ubicación geográfica presentaba características favorables al proceso de urbanización del momento.

Debido al crecimiento que experimentaba la ciudad, el Gobierno de ese entonces, por medio del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), decide la compra de la finca para el Proyecto de construcción del INVU Cubujuquí.

La comunidad emergente, comenta el señor José Luis Murillo, la constituían setenta familias ubicadas a lo largo de la carretera, lo que hoy es la avenida segunda, no había un lugar establecido para realizar los actos religiosos, por lo que la Santa Misa se realizaba al aire libre; lo mismo que la Primera Comunión y los actos Eucarísticos por la entrada de la alameda de la comunidad.

Al principio el número de familias era escaso, pero conforme fue pasando el tiempo el proyecto se fue ampliando. Por necesidad de un lugar apropiado donde reunirse para celebrar los actos religiosos, los vecinos se empeñan en la construcción de una Ermita, que al fin fue construida en 1965, en la esquina suroeste del Templo actual.

La ermita era de un aspecto modesto, semejante a una casa de habitación de madera, un solo salón con dos vidrieras y una entrada al frente, así como dos puertas a los costados; una mesa como altar para la celebración de la Eucaristía, un copón que aún se conserva y una especie de mampara donde el sacerdote se vestía. Esta ermita tenía diferentes funciones: se celebraba misa, se impartía catecismo, era lugar de reuniones y servía como escuela de la comunidad.

La ermita presentaba un inconveniente y era que por el terreno donde estaba ubicada se pensaba abrir una calle, esta calle es la que actualmente pasa frente al templo.

La señora Juanita Zumbado, que era la dueña de la finca, regala un lote para la construcción de la capilla, pero el señor Miguel Quesada quién era el encargado de vender los lotes de doña Juanita, deja para la construcción de la capilla ese lote que no presentaba una ubicación adecuada.

De ahí que los miembros de la Junta edificadora encargados de la construcción de la capilla, cambiaran el lote de la antigua ermita por el lote donde se ubica el Templo actual, presionando al señor Quesada para que dejara frente al templo un espacio para la creación de un parque.

Pasado el tiempo no se llega a la creación de dicho parque, por lo cual la iglesia, después de varias gestiones, logra construir la casa cural y el salón parroquial de los cuales se disfruta hoy día.

La capilla se trasladada alrededor de 1965, en ese traslado participan niños de la comunidad que trabajaban afanosamente, junto con los adultos, para levantar la capilla en el lugar correspondiente.

Muchas son las personas que trabajan con gran entusiasmo para llevar a cabo este proyecto, entre ellas tenemos a los señores Manuel Ramírez, Teófilo Ramos, Francisco Herrera y la señora Enilda Delgado, a los que más adelante se unen otras personas entusiastas, con el propósito de trabajar en lo referente a la construcción de un Templo más amplio, en condiciones de albergar una comunidad en crecimiento.

Junta Edificadora

En 1971 se establece la primera Junta Edificadora, con miras a la construcción de un Templo. El grupo convocado por el ilustrísimo Monseñor Miguel Ángel Benavides y nombrado por el Vicario General Monseñor Oscar Trejos, el 16 de enero de 1971, queda integrado de la siguiente manera:

  • Monseñor Miguel Ángel Benavides      Presidente
  • Señor Manuel Ramírez      Vicepresidente
  • Señor Virgilio Ramírez      Secretario
  • Señor Danilo Campos      Tesorero
  • Señor José Luis Murillo      Vocal
  • Señor Efraín Umaña      Vocal
  • Señor Edilberto León      Vocal
  • Señor Rodrigo de la O.      Vocal
  • Señor Ovidio Vargas      Vocal

En reunión de la Junta Edificadora del 5 de junio de 1971, se acuerda en el artículo N° 3 lo siguiente:

"Que la bendición y consagración de las nuevas campanas se lleva a cabo el día 15 de agosto. Hacer para ese día un desfile o Procesión antes de despertar el entusiasmo entre los vecinos; al final de la procesión se efectuará un desfile de vehículos motorizados que serán bendecidos por el Padre Tarcisio Méndez, quién tendrá a cargo esta actividad con excepción de la bendición de las Campanas que la hará Monseñor Benavides".

La Junta Edificadora, nombrada con optimismo, inicia las gestiones para emprender la construcción del nuevo templo, que da inicio en 1974.

En esta fecha se incorpora a la Junta Edificadora el señor Guillermo Ramírez, quién a partir de ese momento comienza a trabajar vivamente en las diferentes actividades, formando parte del Comité Pro Construcción de la iglesia, lo hace en sustitución del señor Luis Miranda.

La capilla funciona hasta el año 1975, en que el proceso acelerado de urbanización lleva a la necesidad de un Templo más amplio y en mejores condiciones en cuanto a fachada y construcción.

Durante este tiempo son varios los sacerdotes que celebran la misa de 4 p.m. los domingos. El Padre José Ángel Durán, quién era uno de los que asistían a celebrar esta misa, ve la necesidad de celebrar una misa los sábados a las 7 p.m., misa que desde ese entonces se celebra con ese horario.

En 1978, monseñor Miguel Ángel Benavides, encarga al Pbro. Carlos Javier Jara para que celebre las misas de los sábados a las 7 p.m. y de los domingos a las 7 p.m. El Padre Jara pasa luego a ser rector de lo que posteriormente sería la parroquia.

Debemos destacar la labor fructífera del Padre Jara, que no solamente sobresale en el campo espiritual, sino que también colabora en gran medida, junto con la Junta Edificadora, para lograr la construcción del Templo tal y como lo conocemos hoy día.

Creación de la Parroquia

En carta firmada por Monseñor Román Arrieta y el Pbro. Carlos Enrique Balma, canciller de la Curia Metropolitana, enviada al Pbro. Jenaro Chinchilla de la Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, San José, el 21 de noviembre de 1982, le comunican el nombramiento de Vicario Cooperador del Universalitem Negotiorum y así mismo la erección de la Parroquia de la Medalla Milagrosa.

Entre las consideraciones que se toman en cuenta están:

1. "Que el día 9 de febrero de 1979 fue elegida la rectoría de la Medalla Milagrosa ligada jurídicamente a la Parroquia de la Inmaculada de Heredia y que debido al crecimiento de la población y para facilitar la labor apostólica ha llegado el momento de construir dicha Rectoría en una nueva parroquia, conforme lo recomienda el Canon 1427 párrafo II".

2. Consultados los Párrocos de la Inmaculada y la de los Ángeles que podrían ser afectados por la división estos se pronunciaron a favor de la creación de la nueva Parroquia.

3. Considerando la labor apostólica del rector Pbro. Carlos Javier Jara Aguilar y de los feligreses en la integración de la comunidad, formación de grupos apostólicos, construcción del Templo y adquisición del lote se construirá la Casa Cural y el Salón Parroquial, por tanto decreta:

     a. Elegir la nueva Parroquia de la Medalla Milagrosa que abarcará la Urbanización Cubujuquí, la Urbanización San Jorge y el Barrio Rancho Chico. Patrona Titular de la Nueva Parroquia lo será la Santísima Virgen María en su advocación de la Medalla Milagrosa.

       b. Declaramos separado de las parroquias de la Inmaculada y Nuestra Señora de Los Ángeles el territorio cuyos límites se han definido en la siguiente forma.

       Norte: Tomando el Río Burío, desde el puente sobre la calle privada en el extremo oeste de la Ciudadela San Jorge, hasta el puente en la calle principal a Mercedes Norte.

         Este: Desde el puente del Río Burío en carretera principal a Mercedes Norte por la calle 12, hasta la esquina sureste de la Escuela Rafael Moya,

         Sur. Desde el sureste de la Escuela Rafael Moya, tomando la carretera Nacional a Alajuela, hasta la entrada principal a San Jorge.

          Oeste: Desde la entrada principal de la Ciudadela San Jorge, tomando hacia el norte desembocando en la calle privada, hasta el puente sobre el Río Burío.

       c.  Señalamos como sede de la nueva Parroquia la Iglesia construida en la Ciudadela Cubujuquí la cual estará bajo la advocación de la Medalla Milagrosa.

Fue entonces en 1982 que Monseñor Ramón Arrieta Villalobos, en la Misa Patronal dedicada a la Medalla Milagrosa, la constituye Parroquia, así el Pbro. Carlos Javier Jara pasa a ser su primer párroco.

Esta Parroquia cuenta con una población estimada entre siete a nueve mil habitantes, distribuidos entre Rancho Chico, San Jorge y Cubujuquí.

Durante el periodo en que está el Padre Jara como Párroco se da un despertar de Vocaciones Sacerdotales, alrededor de ocho sacerdotes salen de la Comunidad motivados por su espíritu de vocación sacerdotal.

Sacerdotes a cargo a través del tiempo

En 1990 Monseñor Román Arrieta traslada al Padre Jara dejando en sustitución al Pbro. Luis Diego Umaña, que al igual que el padre Carlos Javier realiza una gran labor, logrando dejar construida la casa cural y motivando a la comunidad a trabajar activamente en el campo espiritual, así como en la recaudación de fondos para continuar el desarrollo de las diferentes obras.

El Padre Luis Diego programa las misas de Rancho Chico los sábados a las 5 p.m., así como los domingos a las 11 a.m. en la Casa de los Abuelos.

El veinte de mayo de 1991 llega a la Parroquia el Pbro. Tarcisio Méndez, quien lleva a cabo una ardua labor en beneficio de la comunidad.

Durante el tiempo que estuvo se construye el Salón Parroquial, que no solamente es muy amplio sino también una construcción de gran calidad, lo mismo que las oficinas parroquiales. Participa en la comunidad en los Rosarios de la Aurora, todos los días hay confesiones, se reúne con los grupos de apostolado, es decir trabaja mucho para lograr el crecimiento de la Parroquia.

Después se dan algunos cambios en la Junta Edificadora y en 1993 se forma el Consejo Pastoral Parroquial, el cual se mantiene hasta la fecha, pasando, según el tiempo, diferentes integrantes.

Al lado del Padre Tarcisio, el Consejo Pastoral trabaja con gran entusiasmo para alcanzar el éxito en la Asamblea Parroquial, así se alcanza que tanto en organización como en participación de los feligreses, se logre obtener los frutos deseados, dando una proyección espiritual a toda la comunidad.

El Padre Tarcisio se traslada en el año 1998 y se recibe como nuevo Párroco a Juan Francisco Catalán, que permanece desde el año 1998 a enero del 2001, siendo reemplazado por el Padre Marco Aurelio Jiménez de enero del año 2001 al 2005, quien a la vez es sustituido por el párroco Marco Diego Bonilla a inicios del 2005 y hasta el año 2009.

En enero del 2009 llega un nuevo Cura Párroco, el Padre Claudio Gerardo Méndez Rodríguez, quien se preocupa por dar un nuevo realce a la Misión Continental, fomentando la formación en las distintas áreas, hasta el año 2012.

Llega en 2010 como Vicario Parroquial nuestro querido Padre, hijo de la comunidad, Gerardo Rodríguez Chaves, que junto con el Padre Claudio, continúan la formación con miras a la Misión Continental.

En el año 2012 llega el dinámico Padre Carlos Eduardo Barquero Rodríguez, quien desde el primer momento motiva a seguir con el Plan Pastoral Arquidiocesano, con el fin de llevar la “Misión” casa por casa.

Esta comunidad ha tenido desde entonces un renacer en lo que al culto y la religiosidad de la iglesia se refiere, además se realizan actividades en pro de la comunidad, ampliadas con celebraciones como la Semana Santa, el Señor de la Divina Misericordia, María Auxiliadora y la Fiesta Patronal.

Para el 23 de noviembre del año 2014, se prepara, junto con el Consejo Pastoral Parroquial y el Consejo Económico, la Consagración del Templo.

Todos los sacerdotes que han pasado por esta comunidad han tratado de mantener y embellecer la infraestructura parroquial, motivando siempre a la comunidad.

Agradecimiento

Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que desde el inicio con la construcción de la capilla hasta nuestros días, han colaborado en el desarrollo de nuestra parroquia.

A los que están entre nosotros, que Dios derrame bendiciones abundantes para que continúen en esta labor y a los que han partido hacia la Casa del Señor, que ahí estén obteniendo los frutos de lo que sembraron aquí en la tierra.

Gracias padre Carlos por su gran entusiasmo y dedicación, Dios lo bendiga.

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Elaborado por un grupo de laicos comprometidos con la Parroquia de la Medalla Milagrosa

Última actualización: Junio de 2014





Ubicación



Historia contado por uno de los fundadores:
Sr. Virgilio Ramírez Rodríguez

En el mes de enero de 1972 fuimos convocados por monseñor Miguel  Ángel Benavides (padre Miguelito) cura párroco de la Inmaculada de Heredia, un grupo de vecinos de la recién fundada ciudadela Cubujuquí, con el propósito de organizar una junta edificadora, con el propósito de construir una ermita en esta comunidad, que era un caserío rodeado de cafetales, donde el INVU comenzó a construir casas lo que llamo “Ayuda Mutua”.

Esa junta quedo integrada de la siguiente manera:

Presidentes: monseñor Benavides
Vicepresidente; Manuel Ramírez
Secretario: Virgilio Ramirez
Tesorero: Danilo Campos
Vocales: Efraín Umaña, Edilberto León (c/c Don Eli), José Luis Murillo (c/c Manco Murillo) y Rodrigo De la O

Fuimos juramentados por el padre Miguelito.

La señora Juanita Zumbado que había donado el lote esquinero diagonal a la carnicería de don William nos lo cambio por el lote [donde] actualmente está el templo.

Nos reuníamos dos o tres veces por semana buscando la manera de reunir fondos para iniciar la construcción del templo.

Porque la primera capillita fue en la esquina diagonal a la carnicería, allí se celebró la primer misa en esta comunidad y fue una primera comunión.

Luego se trasladó al nuevo lote, en la esquina noreste del jardín pegada a la casa de Isabel Flores, en esta capillita celebraba misa los domingos el padre García (sacerdote humilde, muy sencillo pero muy santo aunque muy podre decía; de pesetica, en pesetica vamos a construir aquí un hermoso templo.

Luego con la colaboración de la legión de Maria, nos dedicamos a realizar rifas, ventas de comidas, jugar un bingo todos los sábados y domingos, en un local que construimos en el lote de enfrente donde actualmente está la oficina parroquial, antes de este salón existió un saloncito donde se daba catecismo, dicho saloncito estaba en la esquina suroeste del jardín, pegado al local donde actualmente está la panadería Leandro también se jugaba bingo y se vendía comidas.

Para recaudar fondos, se usaban varios sistemas. Además de las rifas se organizó un sistema de tarjetas de colaboración que se repartían casa por casa (estilo polaco) y cada familia colaboraba de acuerdo a su condición Económica, luego don Eli León  que tenía el servicio de bus de aquí al centro nos daba el producto de una carrera, que alguien de la junta o de la Legión de Maria la cobraba. También el padre Miguelito nos daba permiso de hacer una colecta en una misa dominical en la Inmaculada, alguna legionaria iba a hacer esa colecta.

Cuando ya teníamos algunos fondos, pensamos en iniciar la construcción del templo. Los planos los hizo el arquitecto Guido García.

Luego de conseguir los permisos correspondientes iniciamos la construcción, hablamos con el maestro de obras, don Eduardo Ramírez (c/c don Yayo) nos aconsejó que las paredes y la fachada fueran de ladrillo rojo y se contrataron 22.000 ladrillos que se trajeron de Cartago, este transporte lo realizo don Liro Chaves, con vagonetas de su propiedad.

Estando en plena construcción, algunas veces nos encontrábamos con dificultades económicas pero siempre alguien aparecía, para ayudarnos. Algunos ejemplos un señor de la comunidad que era administrador de la aduana, nos donaba artículos de los que retenían en aduana como; refrigeradora, licuadoras, percolador, cofimarker y algunos fardos de telas. Como no había salón ni parroquia donde recoger estos donativos, casi siempre llegaban a mi casa y aquí se vendían telas, se cocinaban los tamales, se hacia el pan casero, y otras comidas luego se vendían en el saloncito.

Algo milagrosa la cocina de mi casa pasaba encendida todo el día y parte de la noche, pero el medidor de corriente casi [ni] marcaba o marcaba muy [poco], tanto así que vinieron de la empresa a revisar el medidor y estaba normal, lo que se considero un milagro como muchos más durante la construcción otro ejemplo.

Cuando estaban levantado las paredes y había que continuar con [el] techo, pero no teníamos dinero para comprar el perling para las cerchas, nos dice un señor que era instructor en el INA cuando tengan el perling me avisan y le mando los soldadores y armadores para que hagan las cerchas, entonces don Eli y yo nos fuimos hablar con el padre Miguelito y le contamos la situación el padre nos pregunta y cuánto se necesita para eso. Don Eli contesta, que según el maestro de obras son ¢12.000 el padre Miguelito nos dice esperen aquí y al poco rato sale con un cheque en la mano y nos dice se los hice por ¢14.000 por si no les alcanza

Entonces don Eli y yo nos fuimos [a] Abonos Agro y compramos el perling los muchachos del INA vinieron y fue así como se hicieron las cerchas para el techo.

Nota: Para que los muchachos no se fueran a la hora de almuerzo, aquí se les daba unas señoras de la comunidad, daban ese servicio como colaboración.

Otra ayuda muy valiosa una partida específica de diputado Edwin León, luego hicimos contacto con [una] institución alemana llamada “ adveniat” y nos ayudaron con dos partidas una por 20.000 marcos y otra por 10.000, Danilo Campos y yo fuimos a cambiar esos marcos por colones a un banco en San José.

En una ocasión don Danilo Campos (tesorero) llegó a mi casa y nos dice: don Virgilio y doña Marielos que hago (era un martes) tengo solo 16 colones para pagar los peones esta semana, entonces mi esposa y yo, Macho chaves y doña Miriam hablamos con el señor que trabajaba en el psiquiátrico de Pavas allí tenían una chanchera, nos dice yo les [consigo un] cerdo grande para que hagan tamales, nos fuimos al psiquiátrico y nos trajimos el cerdo grandote (pelado pero Entero) y aquí lo terminamos [de] destazar Macho Chaves, Doña Miriam y mi esposa fueron a San Isidro a traer las hojas, para los tamales, cortándolas y soasándolas en el mismo cafetal, y así se hicieron los tamales, se vendieron y con algunas colectas de los vecinos, se pago a los peones el sábado.

Ya finalizando la construcción en una reunión de la junta, alguien dice que nombre le ponemos a este templo a quien se lo dedicamos y don Manuel Ramirez dice después de tanto trabajo y tanto esfuerzo, es un milagro ver ya casi terminado el templo todos estuvimos de acuerdo y dijimos se llamara la Medalla Milagrosa, porque siempre le pedí a la Virgen que nos ayudara en esta empresa tan importante para esta comunidad de modo que en el futuro se llamara Parroquia Medalla Milagrosa de Cubujuquí de Heredia.