Reflexión Dominical (2019-03-10): Jesús es tentado en el desierto


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Lucas 4, 1-13

JESÚS ES TENTADO EN EL DESIERTO

Este domingo el evangelista nos dice que Jesús es llevado hasta el desierto para ser tentado. El desierto es el contacto con nuestro interior, con la soledad y el silencio. Durante este tiempo Jesús no come, pero el hambre se hace sentir, el demonio lo tienta: «Si eres el hijo de Dios convierte esta piedra en pan». Jesús no piensa en el Pan para Él sólo, sino en el Pan compartido para toda la humanidad.

En estos momentos que estamos viviendo,¿ pensamos sólo en nosotros y nuestra familia, o en nuestro comportamiento diario están presentes las familias que no tienen nada para comer, ni hogar, ni trabajo?

Jesús es tentado con el poder pero Él no quiere el poder, sabe que viene a compartirse, a darse. Él sólo adora y ama al Padre. Nosotros nos aferramos al poder, al mando, a tener, aunque pisemos a los demás.

Nosotros ejercemos de alguna forma el poder en nuestro hogar, en nuestras comunidades parroquiales, en nuestro trabajo, ¿seremos capaces de discernir que al igual que Jesús venimos a servir, a trabajar por el bien común y a practicar el amor y la solidaridad?

También es tentado con ser grandioso, milagrero, pero Jesús confía en el Padre y sólo se pone en las manos de Él. Nosotros preferimos a un Jesús grandioso, milagrero, aunque esto nos aleja de la verda-dera esencia del cristianismo, y ésta no es otra que el amor al prójimo, confiar y ponernos cada día en las manos de Dios. En nosotros está dejar que Dios se manifieste en nuestros actos, en nuestro tes-timonio de vida.

Ser cristiano, seguir a Cristo, es una forma de vida basada en el amor, la justicia y la esperanza.

Fuente: El Taller de la Serenidad