Reflexión Dominical (2019-01-20): Boda en Caná de Galilea


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Juan 2, 1-11

BODA EN CANÁ DE GALILEA

Ya ha comenzado la vida pública de Jesús, y como veremos a lo largo de ella simplemente nos quiere hacer llegar su experiencia y cercanía con Dios. Un Dios que camina junto a su pueblo, aunque éste le dé de lado.

Dios se hace presencia en una boda; a través de su hijo Jesús. También nos habla del banquete; tema fundamental en el evangelio de Juan porque el banquete es el signo que nos anuncia la llegada del Reino de Dios. En éste concretamente aparece su madre, a la que llama mujer recordándonos el relato de la creación cuando Dios presenta esta a Adán.

Su madre se dirige a Él para que llene las tinajas que se han quedado vacías de vino, Él sabe que no ha llegado su hora, también María, pero Jesús la obedece. Para el pueblo judío la mujer prácticamente no existía, su misión era la procreación. Sin embargo Jesús le da importancia, la realza. María dice a los sirvientes que hagan lo que Él les diga, su confianza es absoluta, sabe que las tinajas vacías son el signo de una fe vacía de contenido que nos alejan de Dios.

Cuando Jesús llena las tinajas de vino, lo que nos está queriendo decir Juan el evangelista es que las tinajas las llena de alegría, de gozo, de amor compartido, de esperanza, porque Dios se manifiesta en este caso en el amor de dos personas que van a compartir su vida.

María aparece en el evangelio en momentos muy concretos, aquí como en anteriores, es la persona que confía plenamente en Él y que nos está invitando a todos a dejarnos llevar por Él. También nos recuerda el texto evangélico que el matrimonio no es un formulismo, sino gozo y plenitud porque Dios se hace presencia entre dos personas que deciden amarse y caminar juntas.

Fuente: El Taller de la Serenidad