Reflexión Dominical (2018-08-05): Yo soy el pan de la vida


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Juan 6, 24-35

YO SOY EL PAN DE LA VIDA

El evangelio de hoy nos muestra diferentes actitudes para seguir a Jesús: los que le siguen porque han saciado su hambre gracias a Él, los que buscan milagros y por último los que le siguen porque confían, porque en Él han descubierto el sentido del verdadero amor.

Jesús, nos dice el evangelista, no quiere que se le siga por interés sino por fe, por creer en Él y en su Palabra. Quiere que tengamos claro que es el Hijo de Dios, que viene para saciar y llenar nuestra vida, para estar cercano a los débiles y necesitados, a los más olvi-dados de la sociedad y a todos.

En estos tiempos difíciles para todos pero de forma especial para aquellos que carecen de trabajo o tienen un sueldo de miseria, nosotros, los que formamos la Iglesia, deberíamos tomar conciencia y ser el Pan bajado del Cielo, compartir con todos y ser verdaderos hermanos, verdaderos seguidores de Jesús.

Porque nos limitamos a participar en la Eucaristía de forma rutina-ria y no dejamos que su Palabra cale en nuestro interior, sea verda-dero alimento para nosotros y llegue al resto de la humanidad.

Nuestra actitud cristiana debe ser la de seguirlo, porque tenemos nuestra confianza puesta en Él, porque ilumina nuestra vida y noso-tros debemos ser testigos activos en la sociedad que no has tocado vivir.

Fuente: El Taller de la Serenidad