Reflexión Dominical del 11 de setiembre de 2016: El hijo pródigo y otras parábolas


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Lucas 15, 1-32

EL HIJO PRÓDIGO Y OTRAS PARÁBOLAS

El evangelio de hoy es largo, recoge tres parábolas y en todas, queda reflejado el amor de Dios por sus criaturas. 

Ante las criticas de los fariseos y escribas que no ven con buenos ojos la relación de Jesús con los pecadores, Él que conoce bien a Dios, no se esconde, si no que con valentía les habla de cómo se comporta con sus hijos un buen padre.

En la primera parábola vemos como el pastor que conoce y ama a sus ovejas sale en busca de la que se marcha. No le importa que haya pecado, que ande perdida, para Él es importante. 

En la segunda parábola cuando perdemos algo, en este caso una moneda, buscamos y cuando lo encontramos sentimos alegría y lo compartimos con las personas más cercanas.

Por último, utiliza la hermosa parábola del hijo pródigo. ¿Cuántos hijos se marchan, gastan lo que tienen y al final vuelven al hogar? Los padres con todo amor lo acogen y le dan su lugar y cariño.

Con estas parábolas, Jesús nos recuerda la confianza, el amor y el abrazo que nunca hemos perdido, por mucho que nos hayamos alejado del Padre. El amor de Dios es acogedor, nos acepta como somos y desea siempre nuestra felicidad.
Los que formamos la Iglesia dejamos de lado a los que creemos alejados, los que no practican o son de distintas creencias. Si realmente conocemos a Jesús y lo amamos tenemos que aprender a acoger, comprender, empatizar y amar sin ningún tipo de reservas, porque ante Dios todos somos iguales.

Fuente: El Taller de la Serenidad