Reflexión Dominicial del 28 de agosto de 2016: La Eucaristía, banquete del cristiano


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Lucas 14, 1. 7-14

LA EUCARISTÍA, BANQUETE DEL CRISTIANO

El evangelista hoy nos habla del banquete, pero no de un banquete para ricos, ni de un banquete de negocios, sino de una reunión familiar, donde el cariño y la alegría son sus características, una comida sencilla, pero cercana, que une y fortalece los lazos de sus comensales.

Este es el banquete que todos los cristianos debemos practicar, el de la empatía, la cercanía y el compartir, donde la risa sea el distintivo, la unión una señal inequívoca de amor y la fraternidad un banquete abierto a todos, no sólo a unos pocos.

La felicidad y la alegría abundan en todos los banquetes donde las personas están a gusto, alrededor de la mesa se vive y experimen-tan experiencias verdaderamente importantes e inolvidables.

Esto debe ser una Eucaristía, un banquete alrededor de la mesa compartida.

Debemos ser agradecidos con la persona que nos invita por acordarse de nosotros, por dejarnos participar, disfrutar y compartir con nosotros esos momentos.

Como cristianos debemos agradecer a Jesús que siempre nos invita a participar en el gran banquete de la Eucaristía, donde todos tenemos un asiento, sin importar nuestra condición social, racial o de otra índole.

Fuente: El Taller de la Tranquilidad