Reflexión dominical del 24 de julio de 2016: Señor, enséñanos a orar


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Lucas 11, 1-13

SEÑOR, ENSÉÑANOS A ORAR

“Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad se os abrirá”. ¡Qué difícil nos resulta pedir, buscar y llamar!. Pero, nos resulta difícil, porque no tenemos confianza en el Padre y no ponemos nuestro corazón en lo que pedimos.

Jesús, con estas palabras, nos llama a confiar plenamente en Dios, a dejarnos llevar, tener una actitud de disponibilidad, de aceptación y, sobre todo, que no nos sintamos alejados del Padre.

Jesús confía plenamente en el Padre y para que sus oyentes, sus seguidores, lo entendamos nos habla poniendo los ejemplo de la amistad y de los padres.

Cuando nuestro amigo necesita ayuda, ahí estamos para acompañar, acoger, compartir, porque la verdadera amistad es un tesoro que nos alegra la vida y un apoyo en la adversidad.

Cuando nuestros hijos necesitan de nosotros, ¿qué padre o madre les niega la ayuda? Los padres no hacemos daño a nuestros hijos, les enseñamos el camino de la vida, los preparamos lo mejor que sabemos y después los devolvemos a la vida, pero ellos saben que siempre estaremos ahí con nuestros brazos abiertos para acogerlos.

De la misma forma Dios está ahí. Sólo tenemos que pedir y Él nos dará su aliento de vida y amor.

Fuente: El Taller de la Serenidad