Reflexión Dominical: Te seguiré, Señor, adonde vayas


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Lucas 9, 51-62

TE SEGUIRÉ, SEÑOR, ADONDE VAYAS

Aunque Jesús sabe que su vida corre peligro, no lo duda y viaja a Jerusalén, porque su misión es anunciar la Palabra de Dios. Pero cuando llega allí lo rechazan. También nosotros hoy lo rechazamos, lo alejamos. prescindimos de Él.

Vemos en el evangelio que hay personas que quieren seguirle, pero anteponen otras cosas, también nosotros lo hacemos, no caemos en la cuenta de que seguir a Jesús es ir con la sencillez que Él iba, nosotros vivimos en la comodidad y nos cuesta trabajo renunciar a ella, también significa dejar muchas de las cosas que nos atan y condicionan.

¿Estamos dispuestos a dejarlas atrás para seguir a Jesús? ¿Quizás, deberíamos preguntarnos si cuando pensamos en Jesús se remueve algo en nuestro interior? ¿Si estamos dispuestos a mirar hacia los demás en lugar de mirarnos sólo a nosotros mismos?

La crisis nos está haciendo más solidarios, más cercanos, ojalá también nos acerque a Jesús y como Él seamos capaces de anunciar y trabajar por el Reino de Dios aquí y ahora.

Nuestra vocación no es tanto un dejar para perder, sino un perder para encontrar; no es una fanática consagración a un destino, sino una elección de camino hacia la esperanza y al interior de un designio trazado por Dios.

Debemos decidirnos de una manera radical por esta causa, que como bien señaló Juan Pablo II: “Nos ofrecerá grandes alegrías y no pocos sacrificios”.

Fuentes: El Taller de la Tranquilidad y Extracto: Comentario P. Tony Salinas Avery

Domingo 26 de junio de 2016.