Reflexión Dominical: Joven, yo te lo mando: levántate

 

LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Lucas 7, 11-17

JOVEN, YO TE LO MANDO: LEVÁNTATE

El evangelista Lucas nos relata como llega Jesús a la aldea de Naín, acompañado por sus discípulos. Cuando entra, ve a una mujer viuda que llora por la pérdida de su único hijo.

En una sociedad machista como aquella, una mujer sin un hombre a su lado se quedaba sola, desprotegida. Jesús sabe de su tribulación y no lo piensa dos veces, a pesar de no conocerla, se acerca y le dice que no llore, después se acerca al féretro y le dice al muchacho que se levante. Éste se levanta y se va con su madre.

¿Qué quiere decirnos Lucas con este evangelio? Que la misericordia de Dios es infinita y nosotros, como hijos de Dios, debemos tener misericordia, cercanía con los más pobres, empatía, acogida. Acompañar y trabajar para que desaparezcan las desigualdades, el dolor, la injusticia y todo lo que oprima al ser humano.

Como comunidad, como creyentes, debemos tener presente las palabras de Jesús: «A ti te lo digo, ten fe, ¡levántate!» Tenemos que levantarnos y poner esperanza en los lugares donde vive la desesperanza, y amor donde hay desamor.

También nos recuerda que en una sociedad donde vivimos de la estética y tratamos la muerte como un estigma en lugar de verla como un proceso que todo ser viviente debe pasar, en muchas ocasiones acompañamos a las personas que pierden a sus seres queridos por cumplir, o pasamos de acompañar a los familiares dando excusas, en lugar de hacer como Jesús y tener misericordia de los familiares, y que sientan la cercanía y acogida de los amigos y hermanos. Sólo de esta forma podemos decir que somos seguidores de Cristo, y podremos acompañar al ser humano en su dolor y fragilidad.

Fuente: “El Taller de la Serenidad”

Domingo 05 de juniode 2016.