Mensaje del Arzobispo Metropolitano Mons. José Rafael Quirós Quirós: Médicos custodios de la vida (video)


Recientemente, dediqué mi columna semanal a la disyuntiva ética que experimentan algunos profesionales médicos los cuales, por su convicción y práctica cristiana, objetan, en conciencia, la Fertilización in vitro.

En ese mismo artículo recordaba que “la Iglesia no interviene en el ámbito de la ciencia médica como tal, sino invita a los interesados a actuar con responsabilidad ética y social”y por ello apelé a que, quienes se sienten moralmente afectados en este caso, sean consecuentes con los valores y principios que orientan su conducta personal y profesional.

San Juan Pablo II enseñaba: “Es peculiar la responsabilidad confiada a todo el personal sanitario: médicos, farmacéuticos, enfermeros, capellanes, religiosos y religiosas, personal administrativo y voluntarios. Su profesión les exige ser custodios y servidores de la vida humana.”

Él insistía que en el contexto cultural y social actual, en que la ciencia y la medicina corren el riesgo de perder su dimensión ética original, los agentes de salud pueden estar a veces fuertemente tentados de convertirse en “manipuladores de la vida o incluso en agentes de muerte”, y destaca: “Ante esta tentación, su responsabilidad ha crecido hoy enormemente y encuentra su inspiración más profunda y su apoyo más fuerte precisamente en la intrínseca e imprescindible dimensión ética de la profesión sanitaria, como ya reconocía el antiguo y siempre actual juramento de Hipócrates, según el cual se exige a cada médico el compromiso de respetar absolutamente la vida humana y su carácter sagrado.”

La semana pasada hubo tres temas en los que el desempeño ético, y la consecuente actuación socialmente responsable de los profesionales médicos, fueron colocados en la agenda nacional para su análisis y discusión.

En primer término, destaco el mal llamado aborto “terapéutico” cuyo simple enunciado es una contradicción conceptual pues, según el Diccionario de la Real Academia Española, tratamiento terapéutico es aquella “parte de la medicina que enseña los preceptos y remedios para el tratamiento de las enfermedades.” Hasta donde entendemos, ningún aborto salva o cura a nadie: “El “hacer morir” nunca puede considerarse un tratamiento médico, ni siquiera cuando la intención fuera sólo la de secundar una petición del paciente: es más bien la negación de la profesión sanitaria que debe ser un apasionado y tenaz “sí” a la vida.”

Otro tema de interés público ha sido la publicación del tarifario del Colegio de Médicos para procedimientos médico-quirúrgicos con el cual se define la fijación de precios para más de novecientos procedimientos médicos y quirúrgicos que se realizan en centros hospitalarios y consultorios médicos de carácter privado. Este tema es preocupante, sobre todo en momentos en los que un gran sector de la población, opta por la medicina privada por urgencia y no, necesariamente, por su boyante presupuesto.

Cabrá esperar tanto las gestiones de quienes lo adversan como los argumentos del Colegio de Médicos pero, para abonar a esta discusión retomo la enseñanza del Papa Francisco: “La evidencia y la eficiencia no pueden ser los únicos criterios para guiar el comportamiento de los médicos, ni el beneficio económico es la regla de los sistemas sanitarios”.

Y finalmente, el hecho de que en nuestro sistema de seguridad existan salarios de hasta 15.000.000 de colones, debe replantearnos seriamente la razón de ser de la Caja Costarricense del Seguro Social, inspirada en sus orígenes en la Doctrina Social de la Iglesia, e impulsada, vehementemente, por el entonces Arzobispo de San José, Monseñor Víctor Sanabria Martínez, como una instancia de solidaridad, orientada al servicio de los más desposeídos.

La semana pasada, el Santo Padre, pidió a los médicos hacer de su profesión una misión: “Está en juego la dignidad de la vida humana; está en juego la dignidad de la vocación médica… el valor sagrado de la vida del enfermo no desaparece ni se oscurece nunca, sino que brilla con más resplandor precisamente en su sufrimiento y en su desvalimiento… La compasión no es lástima, es padecer-con”.

Ciertamente, el abordaje de estos temas debe ocupar en primera instancia a quienes tienen a su cargo la elaboración y ejecución de políticas sociales justas, pero la salud es un derecho que pertenece a todo ser humano y que todos debemos custodiar.