Reflexión Dominical: Parábola de la pesca milagrosa


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Juan 21, 1-19

PARÁBOLA DE LA PESCA MILAGROSA

Hoy el evangelista Juan nos presenta el seguimiento a Jesús con la parábola de la pesca. Igual que los apóstoles echaron las redes en el lago Tiberíades y la pesca fue negativa, nosotros cada día echamos las redes y nos desalentamos porque nuestras redes siguen vacías. No caemos en la cuenta de que el seguimiento a Jesús es un itinerario de fe, de amor y cercanía a los más débiles, y que nuestra vida en muchas ocasiones dista mucho de ser realmente atractiva para los alejados.

Como bien refleja Juan, es tan importante la palabra como los gestos para seguir a Jesús. Cuando dice: «sígueme» es una invitación para que seamos fieles, y aunque muchas veces acudan a nosotros la duda y la incertidumbre, tengamos claro que Él seguirá a nuestro lado. Por ello nos deja en libertad para decidir si le seguimos o no.

En la sociedad que vivimos hoy tenemos una crisis grave en casi todos los ámbitos, también en el religioso, y es ahí donde los cristianos tenemos que dar testimonio, como hicieron las primeras comunidades, compartiendo nuestro tiempo, nuestros bienes y nuestra fe. Debemos ser una iglesia cercana, abierta y acogedora; donde al echar las redes estas se llenen de personas deseosas de escuchar a Jesús diciendo: «Sígueme» y todos, sin dudarlo, dejemos lo que estamos haciendo para seguirle.

¡Feliz semana y digan «SI» al seguimiento de Jesús!

Adaptado de: “El taller de la serenidad”

Domingo 10 de abril de 2016.