Reflexión Dominical: Pasaje de la mujer adúltera


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Juan: 8, 1-11

PASAJE DE LA MUJER ADÚLTERA

“¡Quien de vosotros esté sin pecado, tire la primera piedra contra ella!”. El Evangelio, con una cierta ironía, dice que los acusadores se fueron, uno a uno, comenzando por los más ancianos.

Y Jesús se queda solo con la mujer, como un confesor, diciéndole: “Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado? ¿Dónde están? Estamos solos, tú y yo. Tú ante Dios, sin las acusaciones, sin las habladurías. ¡Tú y Dios! ¿Nadie te ha condenado?”.

La mujer responde: “¡Nadie, Señor!”, pero ella no dice: “¡Ha sido una falsa acusación! ¡Yo no he cometido adulterio!” Reconoce su pecado y Jesús afirma: “¡Yo tampoco te condeno! Ve, ve y de ahora en adelante no peques más, para no pasar por un momento tan feo como este; para no pasar tanta vergüenza; para no ofender a Dios, para no ensuciar la hermosa relación entre Dios y su pueblo”.

¡Jesús perdona! Pero aquí se trata de algo más que del perdón: Jesús supera la ley y va más allá. No le dice: “¡El adulterio no es pecado!” Pero no la condena con la ley. Y este es el misterio de la misericordia de Jesús.

Meditación del Papa Francisco
(Cf Homilía de S.S. Francisco, 7 de abril de 2014, en Santa Marta).

Domingo 13 de marzo de 2016.