Reflexión Dominical: Jesús, el crucificado, ha resucitado


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Lucas 13, 1-9

JESÚS, EL CRUCIFICADO, HA RESUCITADO

Esta es la culminación del Evangelio, es la Buena Noticia por excelencia: Jesús, el crucificado, ha resucitado. Este aconteci-miento es la base de nuestra fe y de nuestra esperanza: si Cristo no hubiera resucitado, el cristianismo perdería su valor; toda la misión de la Iglesia se quedaría sin brío, pues desde aquí ha comenzado y desde aquí reemprende siempre de nuevo.

El mensaje que los cristianos llevan al mundo es este: Jesús, el Amor encarnado, murió en la cruz por nuestros pecados, pero Dios Padre lo resucitó y lo ha constituido Señor de la vida y de la muerte. En Jesús, el Amor ha vencido al odio, la misericordia al pecado, el bien al mal, la verdad a la mentira, la vida a la muerte.

Por esto decimos a todos: “Venid y veréis”. En toda situación humana, marcada por la fragilidad, el pecado y la muerte, la Buena Nueva no es solo una palabra, sino un testimonio de amor gratuito y fiel: es un salir de sí mismo para ir al encuen-tro del otro, estar al lado de los heridos por la vida, compartir con quien carece de lo necesario, permanecer junto al enfermo, al anciano, al excluido...

“Venid y veréis”: El amor es más fuerte, el amor da vida, el amor hace florecer la esperanza en el desierto.»

(Homilía del Papa Francisco, 20 de abril de 2014).

Domingo 27 de marzo de 2016.