Reflexión Dominical: No tentarás al Señor tu Dios


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Lucas 4, 1-13

NO TENTARÁS AL SEÑOR TU DIOS

Este domingo el evangelista nos dice que Jesús es llevado hasta el desierto para ser tentado. El desierto es el contacto con nuestro interior, con la soledad y el silencio. Durante este tiempo Jesús no come, pero el hambre se hace sentir, el demonio lo tienta: «Si eres el hijo de Dios convierte esta piedra en pan». Jesús no piensa en el Pan para Él sólo, sino en el Pan compartido para toda la humanidad.

En estos momentos que estamos viviendo, ¿pensamos sólo en nosotros y nuestra familia, o en nuestro comportamiento diario están presentes las familias que no tienen nada para comer, ni hogar, ni trabajo?

Jesús es tentado con el poder pero Él no quiere el poder, sabe que viene a compartirse, a darse. Él sólo adora y ama al Padre. Nosotros ejercemos de alguna forma el poder en nuestro hogar, en nuestras comunidades parroquiales, en nues-tro trabajo, ¿seremos capaces de discernir que al igual que Jesús venimos a servir, a trabajar por el bien común y a practicar el amor y la solidaridad?

En esta Cuaresma que comenzó el Miércoles de Ceniza, debemos también nosotros atravesar el desierto, la soledad, el silencio, la reflexión, la meditación, el ayuno, pero siendo conscientes de lo que significan. Ser cristiano, seguir a Cristo, es una forma de vida basada en el amor, la justicia y la esperanza.

Hoy comenzamos a caminar por el desierto,
¡no tengan miedo!, ¡seguro que salimos fortalecidos!

“El taller de la serenidad”

Domingo 14 de febrero de 2016.