Reflexión dominical: La pesca milagrosa


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Lucas 5, 1-11

LA PESCA MILAGROSA

El evangelista, hoy, nos recuerda que “rememos mar adentro y echemos las redes para pescar” y, aunque las redes salgan vacías, no nos desanimemos sino que lo intentemos una y otra vez. Pero para echar las redes tenemos que tener dos actitudes fundamenta-les: fe y constancia.

¿Difícil? Sí, pero no imposible. Debemos aprender a nadar a contracorriente y no desanimarnos porque nuestra pesca es la pesca de hermanos para el Reino de Dios y no todas las personas están dispuesta a escuchar y, menos, a seguirle.

Jesús insiste: “echad las redes”, nosotros no terminamos de creerlo pero Él insiste; no nos deja solos, nos acompaña, nos enseña con su testimonio y palabra.

¿Dónde está nuestra confianza en el Espíritu, nuestra fe, nuestra constancia? Dios nos hace libres, inteligentes, iguales; pone a nuestro alcance todo lo necesario para enfrentarnos a los problemas y nos da el don de la palabra para atraer a nuestros hermanos al camino de la fe. En definitiva, a ser mejores personas y a trabajar por un mundo más justo y equitativo para todos.

El buen seguidor de Jesús no debe esperar un milagro sino que en su día a día debe tener esperanza, fe, constancia y hacer suya esta frase esencial: “Rendirme, lo siento eso no va conmigo” porque sé que Dios me acompaña y su Espíritu me alienta.

Disfruten de la semana y sean fieles seguidores

“El taller de la serenidad”

Domingo 7 de febrero de 2016.