Reflexión Dominical: Segundo Domingo de Adviento


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Lucas 3, 1-6

“SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO

Jesús, ayúdame a responder generosamente a mi vocación como cristiano
como lo hizo San Juan el Bautista

San Lucas nos ofrece datos muy específicos acerca de la vocación de Juan. Esto nos indica que la llamada de Dios a nuestra alma es vivencial, real y concreta.

Por otra parte, el Bautista nos invita a cuestionarnos cómo estamos preparándonos en este tiempo de Adviento para la inminente venida de Jesús. El Evangelio nos da algunas pistas para esto: hacer rectos los senderos de nuestras intenciones, rellenar las faltas de amor con entrega y dedicación, allanar las asperezas en el trato con los demás, etc.

 ¿Qué decisiones debemos tomar para que cuando venga Cristo encuentre un lugar adecuado en nuestro corazón? Juan se llamaba a sí mismo voz. Con esto vemos que Juan alejaba toda la atención de su persona. Su alegría estaba en disminuir y hacer que Cristo creciera. Igualmente la vida del cristiano presupone un “perderse”, comporta el sacrificio de sí para que Cristo ocupe el primer lugar.

Démosle a Jesús nuestra inteligencia, libertad, voluntad y todo lo que somos. Prestémosle nuestra voz para que con nuestras palabras llenas de caridad seamos testigos de su venida

Domingo 6 de diciembre de 2015.