Mensaje del Arzobispo Metropolitano Mons. José Rafael Quirós Quirós: Yo soy la puerta


Yo soy la puerta

Monseñor José Rafael Quirós Quirós
Arzobispo Metropolitano

El pasado 8 de diciembre el Papa Francisco inauguró el Jubileo de la Misericordia, o como indistintamente se le llama, un Año Santo de la Misericordia, que se prolongará hasta el 20 de noviembre del año 2016.

Sin duda, cada Año Santo es una oportunidad para crecer en la fe y renovar nuestro compromiso cristiano pero, en esta ocasión, Francisco espera que el Jubileo sea un auténtico momento de encuentro con la misericordia de Dios para todos los creyentes: “Es mi deseo, en efecto, que el Jubileo sea experiencia viva de la cercanía del Padre, como si se quisiese tocar con la mano su ternura, para que se fortalezca la fe de cada creyente y así, el testimonio sea cada vez más eficaz.”


Este tiempo de Gracia inició con un signo, a saber, la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro durante la solemnidad de la Inmaculada Concepción. Dicha puerta sólo se abre durante un Año Santo para expresar que inicia un camino extraordinario hacia la salvación, es Cristo mismo quien nos recuerda: “Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo.” (Cf. Jn 10,9)

La puerta es un signo y no supone ningún acto de magia o acción mecánica irreflexiva. Al pasar por allí nos abrimos a la gracia que el Señor nos ofrece, confesamos públicamente nuestro sincero anhelo de conversión y nuestra disposición a este maravilloso don para reconocer, finalmente, que sólo en Cristo tenemos salvación.

Ya en la apertura de la Puerta Santa en la catedral de Bangui, días atrás, Francisco exhortaba, no sólo a los hermanos africanos sino a todos los creyentes: "Ármense más bien con la justicia, el amor y la misericordia...” como síntesis y expresión de la vivencia de este año jubilar.

Pasamos por la Puerta Santa, además, con la enorme responsabilidad de testimoniar a Cristo misericordioso pues, destaca Francisco: “La experiencia de la misericordia, en efecto, se hace visible en el testimonio de signos concretos como Jesús mismo nos enseñó.”

Ha sido el querer del Papa que los fieles en cada diócesis experimenten la gracia del Jubileo y para vivir y obtener la indulgencia estamos llamados a realizar una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, abierta en cada catedral o en las iglesias establecidas por el obispo diocesano.

En cuanto a la Arquidiócesis de San José la apertura de la Puerta Santa en la Catedral Metropolitana tendrá lugar el domingo 13 de diciembre, iniciando la celebración a las 3:30 p.m., en la iglesia La Soledad y de ahí, peregrinaremos hasta la Catedral Metropolitana, para abrir la Puerta de la Misericordia y celebrar la Santísima Eucaristía. También, el 1° de enero del 2016, en la Solemnidad de la Bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, se abrirá otra Puerta de la Misericordia, en la parroquia Inmaculada Concepción de María, en Heredia.

De manera particular, en este Año Santo de la Misericordia, con las palabras del Apóstol, les invito: «a no echar en saco roto la gracia de Dios. Pues bien, ahora es el tiempo de la gracia; ahora es el día de la salvación» (II Cor 6, 2). De esta manera daremos pasos seguros hacia nuestro encuentro definitivo con la Fuente misma de la misericordia.

Fuente:
Departamento de Comunicación - Arquidiócesis de San José