Mensaje del Arzobispo Metropolitano Mons. José Rafael Quirós Quirós: Acompañamiento pastoral a divorciados


Acompañamiento pastoral a divorciados

Monseñor José Rafael Quirós Quirós
Arzobispo Metropolitano

Gracias al trabajo de Radio Fides y del Eco Católico hemos recibido información, de primera mano, desde el propio Sínodo de los Obispos en Roma. Como hemos visto hasta hoy, los temas abordados en torno a la Familia son múltiples y muy diversos, sin embargo, la agenda mediática insiste en centrarse casi, exclusivamente, en la comunión de los divorciados vueltos a casar. 

A decir verdad, la semana pasada, este tema se hizo presente en la Sala Sinodal, y se abordó con argumentos confrontados pues, mientras algunos reclamaban, como premisa básica, que “la Iglesia no tiene autoridad ni poder para cambiar la Palabra de Dios”, puntualmente, sobre el matrimonio indisoluble, otros defendían que la Iglesia no puede dar lugar a una exclusión permanente de los sacramentos, calificando este acto de "privación severa” y discriminatoria.

Ambas posiciones, evidentemente, coinciden en que este es un tema delicado y que tiene como base el anhelo de un serio acompañamiento pastoral con aquellas familias que experimentan esta situación. Es de esperar que las argumentaciones tengan siempre una sólida base bíblica, doctrinal y humana.

Una particular atención, por ejemplo, mereció la historia de un niño que celebró la primera comunión en su parroquia y cuyos padres, divorciados vueltos a casar, no podían recibir la Eucaristía en la ceremonia: "Le enseñamos al niño que si recibimos el pan consagrado, estamos en comunión con Jesús y nos perdona nuestros pecados y le enseñamos que al recibir a Cristo estamos en comunión con los demás”. Acto seguido, al recibir su primera comunión, tomó dos pedacitos de su hostia y se los llevó a su papá y a su mamá.” 

Esta experiencia, aunque conmovedora por los dramas humanos que propone, no es un argumento contundente contra la postura de la Iglesia, acusada, en este caso, de “excesivamente rígida, insensible e incongruente”.

Como han señalado los Padres Sinodales, la reflexión debe darse desde las exigencias de nuestro tiempo pero sin hacer concesiones a respuestas pastorales inducidas por el lobby de los medios o a tesis ideológicamente manipulables.

Los divorciados vueltos a casar no son cristianos de segunda categoría. El reto pastoral actual radica en la necesidad de hacer valer la verdad sobre el matrimonio y paralelamente la atención misericordiosa hacia los hermanos divorciados. En definitiva, verdad y misericordia no se están opuestas. La misericordia incluye conducir a la persona a la verdad.

Desde 1994 La Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigió una Carta a los obispos del mundo sobre este tema y, en línea pastoral, definía que estos fieles cristianos, no dejan de ser miembros del Pueblo de Dios ni de recibir sus gracias. Como bautizados siguen estando llamados a participar en la vida de la Iglesia, aun desde su situación.

La reciente aclaración del Papa Francisco sobre este mismo tema, ha retomado esas grandes líneas de acción pastoral y ha generado diversas propuestas en el Sínodo y en la Iglesia, en general. 

Para este y los otros temas planteados, esperamos con gran expectativa tanto las observaciones como la práctica pastoral que dimanará del Sínodo, con la certeza de que las mismas promoverán el fortalecimiento de la familia en Cristo. El Sínodo no es un parlamento donde se negocian asuntos y se toman decisiones, así lo dejó claro el Papa Francisco.

Fuente:
Departamento de Comunicación - Arquidiócesis de San José