Reflexión Dominical: ¡Effeta! Que quiere decir ¡Ábrete!


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Marcos 7, 31-37

“¡EFFETÁ!” QUE QUIERE DECIR  “¡ABRETE!”

Tal vez todos estamos necesitados de que Jesús abra nuestros oídos. 

El sordomudo estaba inmerso en la soledad y en la incomunicación debido a su padecimiento. El evangelista apunta que el hombre se encontraba en tierra pagana, lo cual era como vivir en el desierto espiritual.

Todos estos detalles simbolizan los efectos del pecado en el hombre: el mal nos separa de los demás y de Dios. San Marcos nos dice que el Señor recibió con afecto al hombre y le expresó con gestos el deseo de curarlo. Podemos ver en este signo el gran interés de Jesús por atender a nuestras necesidades. Él nos quiere dar unos oídos que sean capaces de escuchar su Palabra, Él quiere concedernos una lengua nueva que nos permita comunicar su mensaje y expresarnos con caridad.

Cuando Cristo está presente en el alma se abren los oídos del sordo, se suelta la lengua del mudo, la luz penetra en los ojos del ciego y el cojo salta de alegría. Es decir, con Él todo renace y se vuelve a la vida. Que nuestro corazón cerrado se abra a la gracia por medio de los sacramentos.

Aprovechemos la vida en equipo para ayudarnos unos a otros en nuestro camino de santificación y en el trabajo apostólico, a ejemplo de las primeras comunidades cristianas.

Domingo 6 de setiembre de 2015.