Mensaje del Arzobispo Metropolitano Mons. José Rafael Quirós Quirós: Iglesia Católica y su compromiso con la educación


Iglesia Católica y su compromiso con la educación

Monseñor José Rafael Quirós Quirós
Arzobispo Metropolitano

Sobre el tema “Educación” debemos tener claro, primeramente, que el Estado tiene la responsabilidad de afirmar este derecho humano fundamental y el deber de hacerlo efectivo para todos los seres humanos, de cualquier raza, condición, sexo, religión y edad.

Asimismo, cabe recordar que existe el derecho de los padres a elegir la educación que prefieren para sus hijos, y este principio se consagra entre los básicos que un Estado no puede negar o manipular. El hecho que los padres de familia quieran preparar a sus hijos en sus mismos valores, de un modo coherente con lo que creen y practican, no obedece, pues, a una cuestión, meramente, confesional o ideológica, sino al mismo derecho natural de los padres a decidir una educación que, antes que atentar, proponga la formación integral de la persona, de manera que cada niño, adolescente o joven desarrolle «armónicamente sus condiciones físicas, morales e intelectuales».

En síntesis, “los padres, como primeros responsables de la educación de sus hijos, tienen el derecho de elegir para ellos una escuela que corresponda a sus propias convicciones y los poderes públicos tienen el deber de garantizar este derecho de los padres y de asegurar las condiciones reales de su ejercicio»

Desde este marco de referencia, en respuesta a este derecho y por vocación propia, la Iglesia en Costa Rica ha sido, desde siempre, promotora de la educación, teniendo como objetivos prioritarios el desarrollo de las capacidades humanas, la enseñanza de actitudes y la propuesta de principios y valores que faciliten una formación integral.

La Iglesia ha sido pionera en la educación universitaria, en la educación técnica y en diversos campos de la enseñanza. 

Muchas congregaciones religiosas, desde las escuelas católicas, han sido baluartes fundamentales en la calidad del sistema educativo nacional. Son muchos los costarricenses, de todas las condiciones que se han beneficiado y son testigos de esto.

La asignación económica del Estado a instituciones educativas católicas, es implícitamente, un reconocimiento a la relevancia social de la educación que se imparte. Y, si bien los fondos asignados son importantes, el aporte de la Iglesia en el área educativa a lo largo de nuestra historia y actualmente es incuantificable. Por eso difícilmente se pueden dar rubros.

No faltará quien, en consonancia con la increencia y la indiferencia religiosa tan promovida actualmente por algunos, y en su afán de limitar toda expresión de fe al ámbito privado y personal, reclame una educación laica, ajena a todo planteamiento religioso, o que todo se reduzca a simples planteamientos socio-religiosos.

Muchas veces la tal “educación laica” y su aspirada “neutralidad” son aparentes, pues implican una concreta posición ideológica que relativiza valores éticos fundamentales.

De frente a los retos que la sociedad costarricense presenta hoy y dentro de este pluralismo educativo, quiero alentar a todos quienes se dedican con esfuerzo y sacrificio a hacer de la educación católica un espacio de formación en valores, para que sigan promoviendo los más nobles ideales desde una educación comprometida con la persona humana y en favor del verdadero progreso de nuestra sociedad.

Finalmente, una contribución más a la educación, es la conservación y sostenimiento del Archívo eclesiástico. 

Quienes consultan los documentos que ahí se conservan, son mayoritariamente estudiantes de historia e investigadores, es un servicio que se está prestando gozosamente.
_____________
1 Declaración Universal de los Derechos del Hombre, 10-XII-1948, n. 26.
2 CONCILIO VATICANO II, Declaración Gravissimum educationis momentum, Roma 1965, N.1
3 Catecismo de la Iglesia Católica n.2229

Fuente:
Departamento de Comunicación - Arquidiócesis de San José