Mensaje del Arzobispo Metropolitano Mons. José Rafael Quirós Qurós: Acogemos la Palabra revelada


Acogemos la Palabra revelada

Monseñor José Rafael Quirós Quirós
Arzobispo Metropolitano

El próximo 18 de noviembre se cumplirán 50 años de la promulgación de la Constitución Dogmática Dei Verbum, sobre la Divina Revelación.

Este acontecimiento nos llevará a profundizar en la Palabra de Dios y con ello, esforzarnos por conseguir “que toda la predicación eclesiástica, como la misma religión cristiana, se nutra de la Sagrada Escritura, y se rija por ella”( …) Porque en los sagrados libros el Padre que está en los cielos se dirige con amor a sus hijos y habla con ellos; y es tanta la eficacia que radica en la palabra de Dios, que es, en verdad, apoyo y vigor de la Iglesia, y fortaleza de la fe para sus hijos, alimento del alma, fuente pura y perenne de la vida espiritual.” 

Sobre este tema, el Papa Francisco nos ha recordado que sigue siendo válida la invitación a un fuerte esfuerzo pastoral para que emerja el lugar central de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia, favoreciendo la animación bíblica de toda la pastoral: “Debemos asegurarnos de que en las actividades habituales de todas las comunidades cristianas, en las parroquias, en las asociaciones y en los movimientos, haya una preocupación real por el encuentro personal con Cristo que se comunica con nosotros en su Palabra, porque, como enseña San Jerónimo, el desconocimiento de las Escrituras es desconocimiento de Cristo”.

Al celebrar, también, en setiembre el mes de la Biblia, queremos promover, precisamente, esa relación estrecha y personal de todo creyente con la Palabra de Dios y generar en todas nuestras comunidades parroquiales iniciativas que persigan este propósito, con la certeza profunda que toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para corregir y para instruir en justicia.

En esta ocasión, con el lema: “Acogemos la Palabra Revelada” se nos plantea el enorme reto, tal y como aconseja el actual Pontífice, de tomar la Biblia y “no ponerla en una estantería … hay que leerla a menudo, cada día, ya sea individualmente o en conjunto, esposo y esposa, padres e hijos, tal vez por la noche, especialmente los domingos.”

Insistiendo en la necesidad de anunciar esta Palabra y de ayudar a que la gente se encuentre con Cristo, pregunta el Papa: ¿Cómo hacerlo? Y responde: “Tomando la Palabra y venerándola, leyéndola, escuchándola, anunciándola, predicándola, estudiándola y difundiéndola. Por eso invitó a que exista “una preocupación real por el encuentro personal con Cristo que se comunica con nosotros en su Palabra”.

Pero, profundizando más, el Papa nos recuerda que no se puede anunciar la Palabra de Dios si antes no se la ha vivido: “Para poder anunciar la palabra de verdad, hemos tenido que hacer nosotros mismos la experiencia de la Palabra: haberla escuchado, contemplado, casi tocado con nuestras manos”.

En este mes de la Biblia, invito a todos para que, con un corazón dispuesto, y asistidos por el Espíritu Santo, dejemos que la Palabra de Dios nos guíe, pues, “Tu palabra es una lámpara para mis pasos, y una luz para mi camino.” Que esta Palabra de Salvación anime nuestra fe, transforme nuestra vida y anime nuestro camino pastoral.

Fuente:
Departamento de Comunicación - Arquidiócesis de San José