Mensaje del Arzobispo Metropolitano Mons. José Rafael Quirós Qurós: Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación


Jornada Mundial de Oración
por el Cuidado de la Creación

Monseñor José Rafael Quirós Quirós
Arzobispo Metropolitano

Orar es siempre una forma de tomar conciencia. Es buscar la armonía consigo mismo, con los otros, con la creación entera y, por supuesto, con Dios. Quien ora supera el egoísmo y la indiferencia, deja de pensar en sus propios intereses, da un paso al lado y pone a Dios en el centro. Orar, disponerse para acoger la voz de Dios que nos pide: “Sal de tus intereses que atrofian tu corazón, supera la indiferencia hacia el otro que hace insensible tu corazón, vence tus razones de muerte y ábrete al diálogo, a la reconciliación.”

Desde esta lógica, el Papa Francisco, después de proponernos en su Encíclica “Laudato si” una ecología integral que considera la situación ambiental en el marco de las dimensiones humanas y sociales ; y llamándonos a superar “el excesivo repliegue autorreferencial del ser humano”, instituyó la «Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación», celebramos por primera vez este 1° de septiembre.

Primeramente, con esta convocatoria se da otro paso en la comunión efectiva, no sólo afectiva, con la Iglesia Ortodoxa, gestora y promotora de la celebración. Sin ser el fondo del asunto, este gesto ecuménico que busca la fraternidad, por encima de las diferencias y manifiesta la unidad en el Espíritu, que es en sí mismo, un mensaje de concordia y esperanza para el mundo.

Francisco encarna el espíritu ecuménico de San Juan Pablo II, promotor de oración con distintos líderes espirituales y comparte la disposición al diálogo de Benedicto XVI quien, en el año 2006, había visitado a Bartolomé I en Turquía, sin olvidar, evidentemente, el camino de reconciliación que el Papa Pablo VI y el Patriarca de Constantinopla, Atenágoras I, abrieron hace más de 50 años, después del Cisma de Oriente.

Pero, principalmente, con esta Jornada Mundial el Santo Padre apela al patrimonio espiritual de los cristianos para descubrir allí las motivaciones que alimentan la pasión por el cuidado de la creación, “recordando siempre que, para los creyentes en Jesucristo, Verbo de Dios hecho hombre por nosotros, «la espiritualidad no está desconectada del propio cuerpo, ni de la naturaleza o de las realidades de este mundo, sino que vive con ellas y en ellas, en comunión con todo lo que nos rodea”.

Y agrega Francisco: “La crisis ecológica nos llama por tanto a una profunda conversión espiritual: los cristianos están llamados a una «conversión ecológica, que implica dejar brotar todas las consecuencias de su encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que los rodea… De hecho, «vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana»

Que, tal y como lo espera el Papa Francisco, esta Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, siga ofreciendo “a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos.”

Preguntémonos, ¿en qué tengo que cambiar en cuanto a mi relación con la creación?

Fuente:
Departamento de Comunicación - Arquidiócesis de San José