Reflexión dominical: Señor quisiéramos ver a Jesús


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san  Juan 12, 22-30

"SEÑOR QUISIÉRAMOS VER A JESÚS"

Meditación:

Jesús habla del grano de trigo que, sembrado en la tierra, muere y produce mucho fruto. Ese grano es Él mismo, que se ha hecho pan, para ser partido y comido en la Eucaristía. De esta manera, nos muestra el amor tan grande que tiene por cada persona. Al igual que Cristo, debemos hacernos “pan partido” para los demás. 

Que de la Eucaristía nazca el servicio de caridad para con el prójimo. Del encuentro con Jesús Eucarístico, es de donde sacamos las gracias para reconocer en cada persona, a hermanos y hermanas, por los que el Señor ha dado su vida, amándolos hasta el extremo. 

La imagen del grano de trigo también nos invita a cambiar, a dejar que Jesús nos transforme, y ya sabemos que la transformación en Jesucristo no es obra de un día o de un año, se requiere emplear en ello toda nuestra vida.

¿Nuestra fe en Cristo nos hace mejores cristianos, mejores padres, mejores vecinos, mejores ciudadanos? Si nuestra fe se hace vida, podremos dar fruto. Nos dice el pasaje evangélico que, los que estaban ahí presentes oyeron una voz…, que el compromiso de esta Cuaresma sea también para nosotros escuchar a Cristo y obedecer su voz.

Entreguémonos como el grano de trigo para poder dar fruto. Exijámonos generosidad, abnegación, para cosechar más por Cristo y por la Iglesia.

Propósito:

Jesús, dame un amor tan grande a la Iglesia y a tu Reino, que me entregue en alma y cuerpo a trabajar por ellos. Que comprenda la urgencia de poner mi vida, mi tiempo, mis haberes, a disposición de la extensión de tu Reino. 

Domingo 22 de marzo de 2015.