Reflexión dominical: Jesús hablaba del templo de su cuerpo


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san  Juan 2, 13-25

"JESÚS HABLABA DEL TEMPLO DE SU CUERPO"

Meditación:

Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores y a los cambistas con sus mesas. Entonces, los echó del templo, con todo. Si hoy viniera Jesús al templo de nuestro interior, ¿qué encontraría? ¿No nos diría también a nosotros: "Quita todo esto y aquello de aquí"? 

Pidámosle en nuestra oración, que nos ayude a echar de nosotros todo lo que no sea propio de un cristiano. Prometámosle quitar todo aquello que impida al Espíritu Santo habitar en el templo de nuestro corazón. Abrámonos a las inspiraciones del Espíritu Santo, cuidando el ambiente de nuestro templo interior, para poder escucharlo y seguirle con docilidad y prontitud. El dulce Huésped del alma está ahí para ayudarnos, orientarnos, iluminarnos y sostenernos. ¿Hay un mejor amigo o Maestro que el Espíritu Santo? 

Consideremos también con qué respeto adoramos a Cristo Eucaristía en nuestros templos. Él valora el fervor de nuestros gestos y de nuestras posturas. Acerquémonos a la celebración eucarística con la conciencia de que es el momento central de nuestro día. 

Propósito:

Estar atento a las posturas y gestos durante la celebración eucarística, para que expresen mi fervor y manifiesten mi adoración a Dios. 

Domingo 8 de marzo de 2015.