El embrión humano es persona


“A cada ser humano, desde la concepción hasta la muerte natural, se le debe reconocer la dignidad de persona.” (1)

Una sociedad justa puede ser posible solamente en el respeto de la dignidad trascendente de la persona humana. Ésta representa el fin último de la sociedad, que está a ella ordenada. Vemos con preocupación los permanentes intentos por promover una legislación contra la vida. En estos días, desde la óptica de los así llamados “derechos en salud sexual y reproductiva” se ha intentado abrir portillos al aborto en Costa Rica, esta vez, por una demanda presentada ante la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH) con la que se argumenta que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), presuntamente, negó la posibilidad de practicar un aborto terapéutico en el año 2008. Con esta demanda se pretende imponer en Costa Rica el aborto cuando exista un “riesgo a la salud” de la madre ya no sólo física, sino también psíquica, espiritual y social. 

No ignoramos que pesa sobre el Estado la presión de regular la aplicación de la técnica de Fecundación in vitro (FIV) en Costa Rica, de allí que el Poder Ejecutivo convoque este proyecto a sesiones extraordinarias en estos días e incluso esté estudiado la posibilidad de emitir un decreto. La presión política y mediática es grande. 

Esperamos, pues, que los argumentos que promuevan la dignidad de la persona, la soberanía nacional de frente al fallo de la Corte, la regulación ante posibles beneficiarios de esta técnica, el eventual comercio, el costo de la técnica a la hora de la aplicación o el riesgo de desechar embriones, entre otros aspectos, estén presentes en el debate y que nuestros diputados traten, de forma cuidadosa, prudente y libre, estos temas. 

«Si no existe una verdad última – la cual guía y orienta la acción política - entonces las ideas y las convicciones humanas pueden ser instrumentalizadas fácilmente para fines de poder. Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia.» (2)

Que la semana nacional “Por la Vida”, a celebrarse del 22 al 28 de marzo, sea una oportunidad para proclamar en todos los areópagos públicos y privados, y desde todas las instancias de la vida y misión de la Iglesia, la verdad sobre el ser humano y la dignidad de toda persona humana desde el momento de su concepción.

(1)  Congregación para la Doctrina de la Fe, Instrucción DIGNITAS PERSONÆ sobre algunas cuestiones de Biótica, N.1
(2)  Encíclica Veritatis splendor 101

Mensaje de los Obispos al pueblo de Costa Rica (segundo título)
109° Asamblea Ordinaria de la Conferencia Episcopal de Costa Rica
16 al 20 de marzo del 2015