El Papa y la Familia


El Papa y la Familia

Monseñor José Rafael Quirós Quirós
Arzobispo Metropolitano

En Filipinas, el Santo Padre dirigió un mensaje a las familias en el que percibimos al Pastor que conoce a profundidad su situación. Lo expresado sirve para iluminar la realidad de la familia en Costa Rica. 

Sus palabras invitan a redescubrir, promover y salvaguardar los valores y exigencias de la familia y a estar vigilantes ante los peligros que la amenazan. 

El Papa, en contra de las acciones que generan incertidumbre para la familia, reflexiona sobre la necesidad de garantizar un ambiente que favorezca su desarrollo, leyes que la tutelen en todos los ámbitos, políticas laborales y salarios justos, entre otros requerimientos. 

Este tema alcanza a quienes tienen la responsabilidad de diseñar y aplicar las políticas y planes orientados a apoyar a la familia pues, la situación económica y los problemas financieros provocan la separación de las familias por la búsqueda de oportunidades laborales y la migración, y destaca: “Si por un lado, demasiadas personas viven en pobreza extrema, otras, están atrapadas por el materialismo y un estilo de vida que destruye la vida familiar y las más elementales exigencias de la moral cristiana”. 

Este punto ya ha sido abordado desde el “Instrumentum laboris” del Sínodo de los Obispos que insiste cómo las familias desgastan su energía en las estrecheces económicas… “en la falta de medios materiales, la pobreza y la lucha por la subsistencia” sin soslayar el hecho que el consumismo, igualmente, ejerce una presión cultural que afecta la calidad de las relaciones familiares. 

Otro aspecto ha sido “el creciente intento de redefinir la institución del matrimonio, guiados por el relativismo, la cultura de lo efímero, la falta de apertura a la vida”. 

El tema, que es objeto de manipulación por parte de algunos sectores, fue planteado por el Sínodo Extraordinario, que afirma: “Algunas familias viven la experiencia de tener en su seno a personas con orientación homosexual. 

A este respecto, nos hemos preguntado qué atención pastoral resulta oportuna ante esta situación, con referencia a lo que enseña la Iglesia: “No existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia”. No obstante, los hombres y las mujeres con tendencias homosexuales han de ser acogidos con respeto y delicadeza. “Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta”. (n. 55) 

“Nuestro mundo necesita familias fuertes para superar estos peligros”. Esta exhortación del Papa va acompañada por una invitación a promover “familias unidas para proteger su belleza y verdad en el plan de Dios.” 

En ambos casos tenemos testimonios alentadores, pero, a su vez, los aspectos nos obligan a replantear la evangelización de la familia y su rol en la sociedad pues, como afirma el Papa, “toda amenaza para la familia lo es para la sociedad”. 

La familia, debe ocupar un lugar privilegiado en el tejido social y en la acción eclesial, por ello en nuestro Plan Pastoral, la hemos colocado como eje transversal.

Fuente:
Eco Católico, Sección Opinión, página 12 - Domingo 25 de enero 2015