“Sonríe… mamá eligió la vida"

          

“Sonríe… mamá eligió la vida"

Monseñor José Rafael Quirós Quirós
Arzobispo Metropolitano

Adviento es tiempo de esperanza. En las entrañas de la Virgen Madre se gesta el que es la vida misma y, “haciéndose uno de nosotros”, nos revela el misterio del hombre y nos acompaña en nuestro caminar. 

El anuncio de la vida que Cristo nos comunica, define nuestra espera y realidad, abarca todas las dimensiones de nuestra existencia, incluyendo nuestro ambiente y todo nuestro ser, por cuanto su presencia entre nosotros da inicio a los tiempos nuevos.

Así, en momentos en los que en nuestro país, de modo arbitrario, y al margen de criterios fundamentales desde el punto de vista del derecho natural y positivo constitucional y desde la ciencia misma, se pretende legislar contra los más indefensos, los niños por nacer, el adviento, con su mensaje de esperanza, constituye un genuino llamado a los católicos a prepararse a celebrar el Nacimiento del Señor, defendiendo el valor sagrado de la vida humana.

El Papa Francisco ha sido contundente: ''La vida humana es sagrada e inviolable. Todo derecho civil se asienta en el reconocimiento del primero y fundamental de los derechos, el derecho a la vida, que no está subordinado a condición alguna, ni cualitativa, ni económica, ni tanto menos ideológica”.

“La humanidad de hoy nos ofrece un espectáculo verdaderamente alarmante, si consideramos no sólo los diversos ámbitos en los que se producen atentados contra la vida, sino también su singular proporción numérica, junto con el múltiple y poderoso apoyo que reciben de una vasta opinión pública, de un frecuente reconocimiento legal y de la implicación de una parte del personal sanitario.” (.E. V. n. 17). Estas afirmaciones de San Juan Pablo II, han de cuestionarnos en la actual coyuntura. Una sociedad no se construye atentando contra la vida inocente.

Como creyentes en Dios, Señor y dador de Vida, debemos seguir motivando una actitud siempre respetuosa de la dignidad humana pues, “la vida una vez concebida debe ser protegida con el mayor cuidado”. (Concilio Vaticano II)

Desde esta perspectiva, con la campaña audiovisual: “Sonríe, mamá eligió la vida”, reconocemos la dignidad de todo ser humano desde el momento de su concepción, a la vez que recordamos con especial gratitud, ese sí de nuestras madres al don de la vida que de Dios han recibido. 

Además “Cada persona, precisamente en virtud del misterio del Verbo de Dios hecho carne (cfr. Jn. 1, 14), es confiada a la solicitud maternal de la Iglesia. Por eso, toda amenaza a la dignidad y a la vida del hombre repercute en el corazón mismo de la Iglesia, afecta al núcleo de su fe en la encarnación redentora del Hijo de Dios, la compromete en su misión de anunciar el Evangelio de la vida por todo el mundo y a cada criatura (cfr. Mc. 16, 15). (Juan Pablo II, Ev. Vitae, n 3). 

Que este momento oscuro que vivimos por tales propuestas, como enseñaba el Papa Emérito Benedicto XVI, nos motive a rezar “por las asambleas legislativas para que los pueblos y las naciones reconozcan y respeten el carácter sagrado de toda vida humana”; por los “científicos y médicos para que el progreso contribuya al bien integral de la persona” y, por qué no, por los “administradores y economistas para que establezcan condiciones suficientes para que las jóvenes parejas puedan abrirse con serenidad al nacimiento de nuevos hijos” concebidos ciertamente de modo natural. 

En toda circunstancia… con plena convicción digamos sin temor: Sí a la Vida.

Fuente:
Oficina de Comunicación - Curia Metropolitana