Evangelizar con alegría


Evangelizar con alegría

Monseñor José Rafael Quirós Quirós
Arzobispo Metropolitano

Los Obispos Latinoamericanos en Aparecida indicaban que la Iglesia está llamada a repensar profundamente y relanzar con fidelidad y audacia su misión en las actuales circunstancias, y subrayan: “Se trata de confirmar, renovar y revitalizar la novedad del Evangelio, arraigada en nuestra historia, desde un encuentro personal y comunitario con Jesucristo, que suscite discípulos y misioneros».

Recientemente, el Papa Francisco ha dicho que la Iglesia es enviada a despertar la esperanza en todas partes, especialmente donde es ahogada por condiciones existenciales difíciles, a veces inhumanas, donde la esperanza no respira: “Necesitamos el oxígeno del Evangelio, el soplo del Espíritu de Cristo Resucitado, que vuelva a encender los corazones. 

La Iglesia es la casa en la que las puertas están siempre abiertas no solo para que todos puedan encontrar acogida y respirar amor y esperanza, sino para que nosotros podamos salir para llevar este amor y esta esperanza. El Espíritu Santo nos empuja a salir de nuestro recinto y nos guía hasta las periferias de la humanidad”.

Ambos mensajes invitan a fortalecer, en clave de verdadero reto y desafió pastoral, un proceso evangelizador creativo, continuo y permanente que nos conduzca, tanto a nivel personal como eclesial, a una experiencia sólida, profunda y progresiva del encuentro con Jesucristo, que desemboque en una expresión de fe adulta y comprometida.

En comunión con el Santo Padre, que no se cansa de impulsar para toda la Iglesia un proyecto animado por la creatividad y por las sorpresas del Espíritu Santo, “que nos empuje a recorrer vías nuevas con coraje, sin fosilizarnos”, he promulgado el Plan Pastoral Arquidiocesano 2015-2020 con la firme esperanza de que permee todas las acciones pastorales que se realicen en las parroquias, capellanías y rectorías, los grupos apostólicos, movimientos, asociaciones, Institutos de Vida Consagrada y demás comunidades.

Como se afirma en el marco doctrinal, fundamento del Plan, con mucha facilidad tendemos a presentar la acción pastoral como un listado de actividades, muchas veces sin conexión ni secuencia, lo cual contradice una verdadera pastoral en clave misionera (Cfr. EG 35). El proceso evangelizador es la forma operativa en que la Iglesia lleva adelante su misión evangelizadora y por eso, debe estar presente en todas las realidades eclesiales, pues desde él es que se evalúa la acción evangelizadora que se realiza. El proceso permite articular las diferentes acciones pastorales a partir de lo esencial y proponer un itinerario para la vida cristiana de los creyentes en todas sus etapas.

En los próximos seis años, todos estamos llamados a renovar nuestro compromiso evangelizador, tal y como nos lo enseñaba el beato Papa Pablo VI,: "Evangelizar significa para la Iglesia llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad (...) la Iglesia evangeliza cuando, por la sola fuerza divina del Mensaje que proclama, trata de convertir al mismo tiempo la conciencia personal y colectiva de los hombres, la actividad en la que ellos están comprometidos, su vida y ambiente concretos." (EN 18).

Invito a todos los agentes pastorales de la Arquidiócesis, de manera especial a todos los sacerdotes, a continuar su compromiso evangelizador con gran alegría, para que este proceso de crecimiento en la fe ilumine y dinamice toda nuestra vida pastoral. 

Fuente:
Oficina de Comunicación - Curia Metropolitana