Alas y raíces


Alas y raíces...

Monseñor José Rafael Quirós Quirós
Arzobispo Metropolitano

La lucha por una educación de calidad para nuestros niños y jóvenes nos concierne y compromete a todos pues, únicamente, a través de ella, lograremos que las nuevas generaciones de costarricenses sean personas sólidas, capaces de colaborar con los demás y de dar un sentido a su vida. 

Por eso, con dolor y preocupación recibimos la noticia de que, hacia la mitad del curso lectivo 2014, ya habían desertado 13.826 estudiantes de secundaria y 3.099 alumnos en primaria y preescolar.

Son muchos los factores culturales, económicos y sociales que influyen en este ausentismo y el propio Ministerio de Educación no oculta la necesidad de agilizar los trámites para becas, ofrecer ayuda económica, otorgar subsidios para transporte, servicio de comedor, así como el desarrollo de talleres de motivación, entre otros aspectos que faciliten la reinserción.

Debemos encarar el problema de la deserción estudiantil pues es causa de una enorme frustración en los niños y jóvenes que se sienten abrumados frente a los grandes desafíos de la vida. 

Cualquier esfuerzo que se haga vale la pena pues, como enseña el papa Francisco: “No podemos dejar a los chicos solos, no podemos dejarlos en la calle, ni desprotegidos, a merced de un mundo en el que prevalece el culto al dinero, a la violencia y al descarte”.

Afortunadamente, son más los que perseveran en las aulas, incluso nadando contra corriente y, muchos de ellos, en estos días, ven coronados sus esfuerzos al graduarse en escuelas y colegios, proyectándose hacia un futuro mejor.

Quiero, pues, motivar en particular a los nuevos bachilleres, a asumir con alegría esta etapa de sus vidas. Y a los que no logren superar las pruebas, les animo a seguir luchando, solo perseverando se logran altas metas. Celebren todos las metas alcanzadas sanamente, no se dejen seducir por quienes pretenden llevarlos a sus redes destructoras.

Meses atrás, en diálogo con los jóvenes, a la pregunta: cómo podría ser el mundo del mañana, el Papa Francisco respondió que el futuro mejor lo construyen los jóvenes con dos cualidades, alas y raíces: «Jóvenes que tengan alas para volar, para soñar, para crear, y que tengan raíces para recibir la sabiduría que nos dan los mayores». De aquí la consigna conclusiva: «El futuro está en las manos de ustedes. Aprovechen para que sea mejor».

Muchos de ustedes se encuentran preocupados, apáticos y desorientados respecto a las carreras que desean cursar, sobre todo, por el fantasma del desempleo en jóvenes profesionales.

El énfasis lucrativo que la sociedad ha puesto en este tema, nos plantea la realización personal desde criterios estrictamente individualistas y egoístas. Son muchas las voces que, paralelamente, promueven anti valores que pretenden persuadir a la juventud.

Las circunstancias, queridos jóvenes, antes que desanimarlos, permiten potenciar un anhelo de compromiso y responsabilidad mutua, en donde la entrega sea pilar para un nuevo modelo de sociedad. 

Extiendan esas alas y descubran ese mundo de oportunidades para que ustedes mismos, apoyados por sus mayores, promuevan iniciativas orientadas al servicio de los otros. 

Muchas felicidades por el éxito alcanzado y que la generosidad, la solidaridad, el respeto por la vida, el amor a Dios y a los hermanos sean parte esencial de su proyecto de vida.

En estos días especialmente, les tendré muy presente en mi oración. 

Fuente:
Oficina de Comunicación - Curia Metropolitana