Natividad de María


Quien ve a María Santísima está viendo la obra perfecta de la creación de Dios. Ella es la concreción del proyecto de Dios para el hombre. Llamada a ser la Madre de Dios, con mano maestra la creó, y la modeló con perfección para que en ella pudiéramos ver nuestra misma imagen, pero llevada al estado de perfección. 

Por ello, como dice el apóstol san Pablo, a los que llama, los justifica, es decir los redime, y a los que redime los glorifica. María, llamada a ser Madre del Salvador, fue “justificada”, es decir, redimida desde el primer momento de su concepción, y al final de su vida, de una vida de respuesta total a Dios, Él mismo la glorificó. Celebrar la “Natividad de María” es celebrar nuestro nacimiento a la vida de la gracia, es recordar que la vida humana está llamada a vivir en la gracia y a participar de la gloria de Dios. 

Te invito a recordar en este día el día de tu bautismo y a pensar que de la misma manera como María supo responder a Dios, también nosotros podemos, si dejamos que el Espíritu Santo, como en ella, dirija nuestra vida.

Pbro. Ernesto María Caro

Fuente:
Boletín Parroquial 126 (2014-09-07)
Evangelización Activa (2014-09-08)