Mes de la Biblia: Tercer Encuentro


Tercer Encuentro 
Palabra y reino de Dios

A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: 
“Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca” (Mt 4,17)

“Cuando hablamos de un reino, podemos pensar, en primer lugar, en un estado cuya forma de gobierno la ejerce un rey o una reina. En segundo lugar, un reino puede ser el lugar, el territorio o provincia donde ese rey o reina gobiernan y en donde viven sus súbditos.”

“Ahora bien, si pudiéramos definir lo que es el Reino de Dios, se trataría de un reinado, es decir, del señorío de Dios en todo lo que existe, en el mundo y con él la eliminación de los males y sufrimientos que aquejan a los seres humanos. Un reino que ha sido inaugurado por su Hijo Jesucristo, aunque de forma muy sencilla y humilde, pero que tendrá su culmen al final de los tiempos, cuando se despliegue en toda su fuerza, vitalidad y plenitud.”

“La Palabra está siempre lista, lo que tenemos que hacer es preparar diariamente el terreno para recibirla. Y es la palabra de Jesús, la que hace posible la llegada del Reino, como también debemos hacerlo posible nosotros, por medio de la Palabra de Dios, su implantación en nuestra realidad. Porque Palabra y Reino de Dios van de la mano.”

Entendemos “por Reino de Dios la acción transformadora del Espíritu Santo, en la interioridad de todas las personas, que las va haciendo semejantes a Cristo, en un proceso lento y misterioso que culminará cuando seamos semejantes a Él y participemos junto con la creación, de la belleza de la gloria de Dios, en “los nuevos cielos y en la nueva tierra” en los que no hay ni llanto, ni luto ni dolor.”

“El hecho de que la Iglesia sea servidora del Reino, es decir, que tenga como oficio anunciar esas maravillas que hace Dios a favor de los humanos y de toda la creación, la convierte en portadora de una Palabra muy especial, la palabra que ilumina, purifica y convierte.”

“Por dicha el éxito del Reino de Dios, depende de la soberanía del Dios bueno y nada ni nadie podrán arruinar su obra, que es capaz de sacar bien del mal y dirigir todo para bien de los que le aman.”

Extractado de:
Centro Nacional de Catequesis. Anunciar la Palabra de Dios al Mundo, XXI Mes de la Biblia setiembre 2014. San José (CR), CENACAT, 2014. Pág. 34-43.