Mes de la Biblia: Quinto Encuentro


Quinto Encuentro 
Anuncio y Nueva Evangelización

Vayan y hagan discípulos entre todos los pueblos, bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mt 28,19)

“La fuerza del Espíritu nos ayude a descubrir la importancia y dinamismo de esta Palabra divina en la Iglesia y más allá de sus fronteras, pero especialmente en la catequesis, de tal modo que no nos cansemos de anunciar la Buena Nueva del Evangelio.”

“Para muchos “creyentes” la realidad de la nueva evangelización podría limitarse a:
  • Continuar haciendo más o menos lo mismo, tan solo cambiando las palabras.
  • O, bien, confundirla con las formas históricas con que se realizó en el pasado y querer regresar a ellas, añoranza del pasado.
  • Reducir la acción evangelizadora a un proyecto puramente temporal o material.
  • Transmisión exclusiva de la doctrina de Jesucristo a quienes todavía no la conocen, o no la conocen suficientemente.
  • Se centra en la sacramentalización, casi como elemento único, sin otras formas de evangelización.”

“Sin embargo, la Evangelización es mucho más. Entre otras cosas:
  • Obedece al mandato misionero de Jesús: Vayan y hagan discípulos entre todos los pueblos.
  • Procura nuevos procesos de evangelización de la cultura, aunque suponga proyectos a muy largo plazo.
  • Impone una evangelización que ilumine los nuevos modos de relación con Dios, con los otros y con el espacio, y que suscite los valores fundamentales.
  • Exige la formación de laicos y la evangelización de los grupos profesionales e intelectuales que constituyen un desafío pastoral importante.
  • No es auténtica evangelización, sin la proclamación explícita de que Jesús es el Señor, y sin que exista un primado de la proclamación de Jesucristo en cualquier actividad de evangelización.
  • Es la tarea de la Iglesia, entendida no como una institución orgánica y jerárquica, sino ante todo como un pueblo que peregrina hacia Dios.
  • Reconoce gozosamente las múltiples riquezas que el Espíritu engendra en la Iglesia.
  • Implica un nuevo protagonismo de cada uno de los bautizados.
  • Procura el crecimiento, que implica tomarse muy en serio a cada persona y el proyecto que Dios tiene sobre ella.
  • Su fuente es la Sagrada Escritura, pues toda la evangelización está fundada sobre ella: escuchada, meditada, vivida, celebrada y testimoniada.
  • Coopera con la acción liberadora del Espíritu, debido a la íntima conexión que existe entre evangelización y promoción humana, que necesariamente debe expresarse y desarrollarse en toda acción evangelizadora.
  • Anima a todo bautizado a ser instrumento de pacificación y testimonio creíble de una vida reconciliada.”

“Dos milenios han pasado desde las palabras de Jesús. Los últimos tres Papas nos insisten en la necesidad de un nuevo tiempo misionero para todo el pueblo de Dios. El mandato misionero y el envío de Jesús, Vayan y hagan discípulos (Mt 28,19) conserva toda su vigencia y urgencia, tal como hemos dicho antes.”

“El contexto social y religioso en el que se debe verter el anuncio de la Buena Noticia tiene algunas características fundamentales, entre ellas, la existencia de:
  • “muchos pueblos que no han conocido la Buena Nueva”
  • “muchos cristianos necesitados de que se les vuelva a anunciar persuasivamente la Palabra de Dios”
  • “tantos hermanos están bautizados, pero no suficientemente evangelizados”
  • “naciones un tiempo ricas en fe y vocaciones, van perdiendo su propia identidad”

Extractado de:
Centro Nacional de Catequesis. Anunciar la Palabra de Dios al Mundo, XXI Mes de la Biblia setiembre 2014. San José (CR), CENACAT, 2014. Pág. 54-63.