Confesiones


Templo Parroquial

Todos los días excepto lunes,
después de la Misa de 8:00 a.m. en la sacristía

Jueves en el confesionario:
De  2:30 p.m.  a  5:00 p.m.


Consejería / Dirección Espiritual

Viernes (solicitar cita en la Oficina Parroquial)

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Requisitos

Para hacer una buena confesión se necesita: 
  • Hacer un cuidadoso examen de conciencia
  • Tener dolor de los pecados cometidos (contrición)
  • Decir los pecados al sacerdote (confesión)
  • Cumplir la penitencia (satisfacción)

El examen de conciencia es la diligente búsqueda de los pecados cometidos después de la última Confesión bien hecha. De los pecados graves o mortales se necesita buscar también el número, porque cada pecado mortal debe ser acusado en la confesión.

El dolor de los pecados es el sincero pesar y arrepentimiento de los pecados cometidos, así como el firme propósito de no cometerlos mas.

La confesión es la manifestación humilde y sincera de los propios pecados al sacerdote confesor. El confesor debe dar siempre la absolución si el penitente está bien dispuesto, es decir, si está sinceramente arrepentido de todos sus pecados mortales. Si por el contrario, el penitente no está bien dispuesto, no teniendo el dolor o el propósito de enmienda, entonces el confesor no puede y no debe dar la absolución.

El penitente después de la absolución debe cumplir la penitencia que le ha sido impuesta y reparar los daños que sus pecados hubiesen eventualmente causado al prójimo (por ejemplo, debe restituir lo robado).