Reflexión Dominical (2018-06-03): Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo (Corpus Christi)


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Marcos 14, 12-16. 22-26

SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

La fiesta que celebramos este domingo es muy antigua en la Iglesia, y lo que se quiere con ella es realzar la presencia real de Cristo Resucitado en el Sacramento. Hubo, y aún hay, muchas personas que no creen en esa presencia real, pero la Iglesia sigue defendiéndola desde el mismo momento en que se consagra.

Es una fiesta para profundizar cómo es nuestra adhesión a Cristo porque muchos nos quedamos simplemente en la procesión eucarística o en recibir la comunión en la misa, y nos olvidamos de que comulgar es común unión, acogida, cercanía a los hermanos más olvidados, los alejados, aquellas personas, familiares o amigos, con los que no nos llevamos bien.

Deberíamos caer en la cuenta que la fracción del Pan es importantísima para la comunidad parroquial, para la iglesia en general, porque junto con la Palabra es el motor de la vida cristiana.

Cuando comemos el Pan no lo hacemos solos, sino que en la Mesa están todos los enfermos, los presos, los ancianos, los niños indefensos, las mujeres maltratadas, las familias monoparentales, los matrimonios, las parejas, en definitiva, la humanidad. Y en esta mesa nos unimos a Cristo, por ello deberíamos caer en la cuenta que recibir el Cuerpo de Cristo nos compromete en nuestra cotidianidad, nos lleva a ser coherentes en nuestra forma de vida desterrando el odio, la duda, la ira y todo lo que aparte, denigre, al ser humano.

Pedimos el Pan y Él nos lo da, pero nosotros no somos capaces de compartirlo, ¿dónde esta nuestra fe en Cristo Resucitado que se comparte y reparte?.

Fuente: El Taller de la Serenidad