Reflexión Dominical (2018-04-29): Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san san Juan 15, 1-8

YO SOY LA VID VERDADERA Y MI PADRE ES EL VIÑADOR

El evangelio de hoy nos anima a crecer en la fe con una imagen agrícola. Por ello compara nuestra fe con el sarmiento porque si ésta no está unida a Jesús Resucitado, no daremos frutos porque el sarmiento da fruto cuando está unido a la vid.

Para dar frutos debemos conocer a fondo la vida de Jesús, vivir lo más parecido a como Él vivió, dejarnos iluminar por el Espíritu que será quién nos de fuerzas, energía para vivir en el camino que nos ha marcado.

Las palabras que nos dirige son palabras consoladoras. Jesús nos dice que nunca estaremos solos porque el Padre nos quiere, nos cuida y protege.

En el evangelio, la Iglesia encuentra la fuerza necesaria para seguir sus pasos que no son otros que la cercanía con los más débiles, los más desasistidos de la sociedad. Nuestro testimonio hará que no se olvide su mensaje y que la Iglesia se vaya renovando y sea cercana a los problemas que la sociedad tiene en cada época.

Nos encontramos hoy, a muchas personas que no conocen el evangelio, incluso dentro de las comunidades eclesiales nos conformamos con la lectura dominical desde el ambón, pero deberíamos dar un paso más dentro de la evangelización y profundizar de forma grupal al menos un día a la semana en su lectura y después compartirla.

Esta es la mejor forma de estar unidos a la vid y dejar de ser sarmientos secos que no dan frutos. La mejor opción para que nuestra fe tenga un crecimiento continuo es alimentarnos con la Palabra de Dios.

Fuente: El Taller de la Serenidad