Reflexión Dominical (2018-03-18): El grano de trigo divino


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Juan 12, 20-33

EL GRANO DE TRIGO DIVINO

Jesús es el mismo grano de trigo que viene de Dios. Él fue enviado por Dios para salvarnos, vino a darnos su vida a cambio de nuestra salvación. Nosotros tenemos que ser como Jesús: tenemos que morir.

Pero morir al hombre viejo que llevamos en nosotros: nuestras ma-las costumbres, vicios, etc. y poder resucitar a una vida nueva. Mas esta experiencia no se consigue sin un verdadero convencimiento de que sin Dios nada somos.

También debemos prepararnos para acompañar a Nuestro Dios en su Pasión y en su Resurrección por medio de la Eucaristía. Acuda-mos al Pan de los ángeles que es el mismo Cristo hecho grano y triturado para quedarse con nosotros hasta el fin del mundo.

No podemos dejarlo solo después de experimentar su amor en la comunión. Que este amor sea el impulsor de nuestras vidas y nos lleve a amar a Aquél que murió para darnos vida.

Jesús, quiero amarte siempre, dando mi vida por ti, entregándome en mi vida diaria y cumpliendo todos mis deberes con la perfección que Tú lo harías.

En esta Cuaresma, quiero acompañarte en todo momento. Cuenta conmigo para lo que quieras. Aunque a veces no me den las fuerzas, sé que en Ti las encontraré, y cuando te tenga a ti, todo lo podré, porque contigo todo se puede.

Gracias por dar tu vida por mí. Gracias por ser mi Salvador. Por ti voy a vivir este día con alegría y entusiasmo. ¡Jesús, en ti confío!

Fuente: Catholic.net. Evangelio meditado Cuaresma