Reflexión Dominical (2018-03-11): Dios amó tanto al mundo que entregó a su hijo


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Juan 2, 13-25

DIOS AMÓ TANTO AL MUNDO QUE ENTREGÓ A SU HIJO

En el evangelio de hoy vemos que Jesús se encuentra con un fariseo llamado Nicodemo y éste es quien busca a Jesús, presiente que Je-sús viene de Dios.

Nicodemo pueden ser todas aquellas personas que buscan de corazón a Jesús, y llegan a encontrarlo, por ello en la narración del evangelista aparece Jesús con largo monólogo donde nos invita a vivir buscando la luz y alejándonos de la oscuridad. Jesús dice que «Dios amó tanto al mundo que entregó a su Hijo para que todos nos salvemos y tengamos vida eterna».

Estamos tan acostumbrados a vivir estresados, a presumir de fe y de amor, que no caemos en la cuenta que la mayoría de las veces lo que hacemos es simplemente una rutina, porque creer en Jesús es poner nuestra mirada en Él en los momentos buenos, pero también en los difíciles y duros, porque si miramos hacía Él nuestra vida será realmente luz.

Jesús nos manda continuamente señales de amor, de vida y también de esperanza. Cuando veamos a Cristo en la cruz no pensemos que ha terminado su amor, que ya no puede abrazar, ni acoger, recordemos que el Padre sigue con sus brazos extendidos para acoger, mecer, abrazar y sostener a todos a aquellos que lo necesiten.

Dios ha mandado su Hijo al mundo para que todos podamos acoger-nos a su amor, nadie nos lo impone, es un acto voluntario, nosotros tenemos que tomar la decisión en libertad, pero cada vez más personas rechazan la luz que viene de Jesús muerto en la cruz y resucitado. Pensemos si buscamos la luz en nuestra vida o nos escondemos en la oscuridad.

Fuente: El Taller de la Serenidad.