Reflexión Dominical (2017-12-03): Velad y estad atentos


LA PALABRA DE DIOS
Evangelio de san Marcos 13, 33-37

VELAD Y ESTAD ATENTOS

Comenzamos esta semana la cuenta atrás de nuestra espera. Han sido muchos días los que han pasado para volver a encontrarnos, de nuevo, a las puertas del nacimiento más esperado por todos los cristianos. Estas cuatro semanas que nos separan de la Navidad nos irán preparando para un nuevo inicio. Nos irán preparando para repensar, limpiar, reconducir. Y, un año más, nos mantendremos vigilantes para estar despiertos cuando llegue el día del nacimiento de Jesús.

Iremos preparando las celebraciones familiares, las recetas que comeremos los días de fiesta, los regalos que haremos, ya sea el día de Navidad o el día de Reyes, iremos comprando mantecados, turrones, y todo lo que solemos comprar para celebrar estas fechas; los supermercados ya están preparados, las calles comienzan a engalanarse, el frío se nos echa encima. Pero, de nuevo, como cada año, haremos, seguramente, ojos ciegos a la pobreza, a la soledad, a la miseria.

¿Estamos, entonces, preparados para la vigilia que nos aguarda? ¿Estamos preparados para recibir a aquel que viene? El adviento es un tiempo especial. El tiempo que nos prepara para hacernos un poco mejores y, quizá, un poco más felices. Adviento significa presencia de Dios ya comenzada, pero también tan sólo comenzada. Esto implica que los cristianos no miramos solamente a lo que ya ha sido y ya ha pasado, sino también a lo que está por venir.

En medio de todas las desgracias del mundo tenemos la certeza de que la simiente de luz sigue creciendo oculta, hasta que un día el bien triunfará definitivamente y todo le estará sometido: el día que Cristo vuelva. Sabemos que la presencia de Dios, que acaba de comenzar, será un día presencia total. Y esta certeza nos hace libres.

Fuente: El Taller de la Serenidad